Tipos de humedad más comunes en las paredes
Antes de actuar, es imprescindible identificar el origen del problema. Las humedades suelen clasificarse en tres grandes tipos:
Humedad por filtración
Se produce cuando el agua entra desde el exterior a través de cubiertas, fachadas o muros.
Señales habituales
• Manchas oscuras o amarillentas en paredes.
• Desconchados de pintura.
• Aparición de moho.
Cómo solucionarlo
• Localizar el punto de entrada del agua.
• Reparar fisuras o grietas en la fachada.
• Utilizar pinturas específicas para
exteriores o zonas expuestas a humedad.
Este tipo de problema suele aparecer tras lluvias intensas o cuando el aislamiento exterior está deteriorado.
Humedad por capilaridad
La humedad por capilaridad aparece cuando el agua del suelo asciende por los muros debido a la porosidad de los materiales de construcción.
Cómo identificarla
• Manchas en la parte baja de las paredes.
• Desprendimiento de revocos o pinturas.
• Aparición de salitre.
Soluciones habituales
• Aplicar tratamientos antihumedad específicos.
• Colocar barreras químicas contra la capilaridad.
• Utilizar
morteros y revestimientos transpirables.
En reformas o rehabilitaciones, también puede ser necesario mejorar la
impermeabilización del terreno o de los cimientos.
Humedad por condensación
Este tipo de humedad aparece cuando el vapor de agua presente en el ambiente se condensa en superficies frías.
Es muy frecuente en
• Baños.
• Cocinas.
• Dormitorios poco ventilados.
Cómo prevenirla
• Ventilar diariamente las estancias.
• Mejorar el aislamiento térmico de paredes y ventanas.
• Instalar sistemas de ventilación adecuados.
En reformas o rehabilitaciones, también puede ser necesario mejorar la
impermeabilización del terreno o de los cimientos.